Viernes Santo
Hablar de Viernes Santo es hablar de penitencia. Ecuador es un pueblo profundamente creyente. La Iglesia Católica en especial, nos recuerda en este día, el gesto de amor hacia la humanidad entera, de Cristo Jesús. 
Sufrió como ser humano, no como Dios, la ignominia de morir, y dejarse crucificar. A partir de este momento nos abrió el camino para escoger la Gloria Eterna.
Recordando la muerte de Jesús, y luego de ardua preparación, se celebra en Quito, capital del Ecuador, la tan clásica Procesión de Viernes Santo, con la imagen de Jesús del Gran Poder.
¿Pero en qué consiste la preparación?
Con algunas semanas de anticipación, se congregan algunos voluntarios y voluntarias en el claustro de la Iglesia de San Francisco.
Día a día van confeccionando las túnicas que llevarán los "cucuruchos", las flores que adornarán no sòlo la Iglesia, sino en especial las andas en las cuales llevarán las imágenes de Jesús del Gran Poder, y la Virgen Dolorosa. Con mucha paciencia limpian pieza por pieza. Los cirios, cuya luz guiará a los creyentes .
Las calles del Centro Histórico de Quito, se llena de gente de todas las edades, niños, jovenes y personas mayores, muchas de las cuales van sin zapatos, en señal de penitencia.
En un pequeño folleto, entregado por los padres franciscanos, pude leer que la imágen de Jesús del Gran Poder fué tallada en madera de balsa, en el año 1620.
Durante todo el recorrido la imágen es escoltada por cientos de verónicas, cucuruchos, y miles de personas devotas que ofrecen todo su amor a Cristo Jesús, sin importarles la inclemencia del tiempo.
Todo el tránsito vehicular se cierra en el Centro de la ciudad. Un pelotón de policías son asignados a la seguridad, con el apoyo de la Policía Metropolitana.
Es digno de resaltar la presencia de decenas de turistas en esta época de Semana Santa. Muchos no son creyentes, pero igual disfrutan conociendo los diversos santuarios y escuchando atentamente las explicaciones del guía de turismo.
Los paquetes turísticos incluyen además visitas a lugares importantes de la Capital, como La Ronda, Las Tres Cruces, la Sala Capitular en el convento de San Agustín, Guápulo, la imponente Basílica Nacional,la iglesia de La Compañía, etc.
Viernes Santo, un día para pensar en Dios, pero también un día de volver nuestros ojos al más necesitado, al que quizá vive solo y necesita de comprensión y de cariño.

