Finalmente el presidente Correa se viò obligado a dialogar con la Conaie. Tiene que haberle costado mucho esfuerzo bajarse de su pedestal de "rey y dueño del país".
Dejó por un momento de lado su prepotencia e invitó al Palacio de Carondelet, el pasado lunes 5 de octubre a los indígenas. Les hizo la entrega del libro de la Constitución Política y el texto de la Ley de Aguas. Lo que no aceptaron los indígenas fué el "caldo de patas". Elaborado con patas de res y mote blanco.
Durante el diálogo -que fué televisado a toda la nación- los representantes indígenas se mostraron seguros. Hubo momentos en que el dirigente shuar, Pepe Acacho, alzó el tono de su voz al dirigirse a Correa afirmando que no cuenta con un traductor bueno en shuar. "Todos los datos que le entregan son equivocados, por eso nos acusan de convocar a la violencia". Pasará a la historia la invitación al diálogo del emperador y dueño del país, con la siguiente anécdota:
Marlo Santi Gualinga, Presidente de la Conaie reclamó a Correa en la entrevista del 5 de octubre, y citó textualmente la frase por él pronunciada agraviando al pueblo indígena. Entre otras afirmaciones los llamó "ponchos dorados". Muy molesto Correa preguntó "¿Quién fué el estúpido que dijo que la Amazonía representa solo el 2% de la población?". A lo cual el presidente de la Conaie Marlon Santi le contestó: "Usted señor Presidente, usted ha dicho eso textualmente".....sobran palabras.
Una vez más queda demostrado que "el señor Presidente" no se informa de nada. Como afirma su propio hermano : "La revolución va de tumbo en tumbo, y más que revolución ciudadana, parece sexto velasquismo. Por el ojo tuerto te roban ñaño"....
"Socialismo del siglo XXI". "La patria ya es de todos". "La revolución ciudadana". Mil y una vez repetidas por el gobierno del dictador de Carondelet. Son únicamente palabras que se lleva el viento.
El pueblo indígena ha dado una tregua. Se ha llegado a un acuerdo. El Gobierno tiene la obligación de trabajar por todo el pueblo del Ecuador. Buscando la unidad y la justicia. Al pueblo no debe dársele dádivas, al pueblo hay que proporcionarle trabajo. Fomentando la agricultura, facilitando la entrada de capitales extranjeros, que vengan a inmvertir proporcionando fuentes de trabajo.




Comentarios