Un país con un poco más de 7 millones de habitantes. Con un porcentaje del 80% menor de 35 años. Gran parte de sus ciudadanos trabajan en la agricultura. Honduras tiene muchos problemas a todo nivel: social, económico, de analfabetismo, etc. Honduras, necesita un cambio. Pero un cambio justo y dentro de la democracia.
José Manuel Zelaya, presidente constitucional de Honduras, intentó promover una consulta popular, en busca del camino a la reeleción presidencial, misma que es inconstitucional por los tribunales. Lo que jamás intuyó es las consecuencias que sus decisiones acarrearía en perjuicio de la democracia. Un grupo de militares sacó a Zelaya de la casa presidencial obligándole a salir del país. Claramente fué un golpe de estado que nunca debió haberse dado dentro de un gobierno democrático.
Mi punto de vista es muy claro. Zelaya fué elegido democráticamente. Si infrigió la ley, debió ser encausado bajo las leyes que dicta la Constitución.
La OEA se ha pronunciado condenando el golpe de Estado y pidió el regreso de Zelaya, igual pedido ha hecho EE.UU., la Unión Europea y paises de latinoamérica.
A todo lo anterior hay un punto oscuro y muy negativo por parte de José Manuel Zelaya. Su actuación en el poder no era la de un presidente democrático, todo lo contrario. Venía actuando como un dictador.
Muchas personalidades y medios de comunicación han dado a conocer al mundo, la intervención del presidente de Venezuela Hugo Chavez. enviando material para la pretendida consulta popular, además de ayuda económica.
Zelaya no retornará a Honduras solo. Le acompañará la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner y Rafael Correa de Ecuador. Esta decisión de Zelaya es muy equivocada. Recordemos que tiene una orden de detención. Misma que se cumplirá. Como advirtió Micheleti, presidente interino de Honduras designado por el Congreso Nacional.
La población de Honduras está dividida a favor y en contra del regreso de Zelaya. Su presencia causará graves disturbios.
Los hondureños quieren paz y sobre todas las cosas libertad. Esa libertad que todos ansiamos como ciudadanos del mundo a todo nivel, sin imposiciones dictatoriales , que nos anulen y nos obliguen a vivir de rodillas.




Lo que no dice Ud. Patricia es que Zelaya infrigió una ley (dictada y establecida por el Congreso de Honduras que lo destituyó, claramente una ley dedicada y se supone que no es retroactiva) un mes después que decidiera incluir la pregunta sobre una cuarta urna en las elecciones de Noviembre en las que por supuesto no cabía su reelección; incluyó esta pregunta sobre la cuarta urna como consulta no vinculante que daría paso a la convocatoria a una Asamblea Constituyente, no le cuadran los tiempos Patricia. Claro, estar junto a Hugo o Rafael ya lo convierten en dictador, que pobre criterio, pero salir entrenado de una base militar de EE UU (Palmerola, consulte Oliver North y el tráfico de drogas de servicios secretos de EE UU en el escándalo Irán Contras) a matar a la población que le pidió la consulta a Zelaya eso no está en sus criterios políticos como algo que merezca criticarse.
Pero, sigua creyendo que esto es personal y no ver que hay muchas personas organizadas con un fuerte ánimo de cambiar las cosas, así como aquí así en Honduras. Esto no es cuestión de Hugos, Rafaeles o de Zelayas. Ellos solo son transitorios y muchas veces criticables.
Publicado por: Wladimir | 15 de agosto de 2009 en 11:06