Como todos sabemos, desde hace muchos años, ciudadanos de diferentes paises de Amèrica Latina y Mèxico, siguen llegando a travès de las fronteras, sin ningún papel que les acredite su entrada legal hacia Estados Unidos y Europa, especialmente hacia España e Italia. ¿Qiénes son? ¿Por qué dejan sus paises? -muchos para siempre-. ¿Cuáles son sus sueños?
Trataremos de analizar estas preguntas. Se trata de personas, hombres y mujeres, que no encuentran oportunidad de trabajo en sus países de orígen y emigran en busca de un futuro mejor, para ellos mismos y su familia. Lo único que traen es su decisión firme de triunfar. Unos lo consiguen, pero otros no.
Con su trabajo honrado, y las más de las veces muy duro, envían dinero a sus familiares cada quincena o al mes. Un hombre joven, que saliò de su país Perù hace algunos años decía que tiene dos trabajos, para asì conseguir el dinero suificiente para enviar a sus padres una "remesa" de doscientos dòlares quincenales.
Igualmente una mujer, madre de cuatro niños que dejó en la ciudad de Cuenca Ecuador, trabaja en España cuidando hijos ajenos, lo que gana envía casi en su totalidad a su padres para el cuidado y educación de sus niños. De pronto todo cambiò. Las remesas dejaron de llegar. ¿Qué sucediò?
En los últimos meses del gobierno de George Bush, se venía anunciando de una drástica recesiòn económica. Los economistas analizaban los temas más sensibles de la economìa americana. Estados Unidos entraba en una crisis económica, una recesión que se extendió hacia America Latina. Miles de ciudadanos se quedaron sin trabajo, igual en España. ¿Y qué pasó con las remesas? Bajaron casi en un noventa por ciento. La ayuda ya no es de los inmigrantes hacia sus familiares. Ahora es de los familiares a miles de personas que se quedaron sin trabajo en Estados Unidos o Europa.
Esperemos que para el pròximo año la recesión económica comience a mejorar y los inmigrantes puedan volver ayudar a sus seres queridos que dejaron lejos, pero a los cuales nunca abandonaron.




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