He venido mencionando que desgraciadamente Correa no tiene una oposición abierta. Todos callan. Callan los intelectuales, callan los políticos, la prensa habla a media voz.
En medio de este silencio se alza la voz de un periodista valiente, de un periodista que dice su verdad, que pienso es la voz del pueblo. Su nombre es Carlos Vera Rodríguez. De uno de sus artículos, me permito transcribir lo siguiente : "Más patéticos que Correa son ciertos opositores, incapaces de balbucear cuatro verdades, aterrados al primer carajazo...."
Por qué tener miedo a decir la verdad, mi verdad. Ahora están de turno un sector indígena opuestos a la extracción de recursos naturales que dicen dañarìa el medio ambiente, y anuncian un levantamiento en protesta.
En honor a "mi verdad" estoy de acuerdo con los indígenas parcialmente. Analicemos.
El petróleo que se encuentra en el subsuelo debe ser extraído, esto no lo discuto. Pero la pregunta inmediata es ¿en qué se aplicò toda esta riqueza proveniente del petróleo ya extraído? ¿Quién o quienes se beneficiaron?. Esta riqueza es manejada por el gobierno, o lo que es igual a decir por Correa. ¿Quién le ha fiscalizado al señor Presidente? ¿De donde obtuvo millones de dòlares gastados en su última campaña para conseguir el SI en el referéndum?. Son preguntas que nadie tiene la respuesta.
Volvamos a los indígenas que levantan su voz protestando por su verdad. Pienso que se debe extraer el petróleo. Sin embargo los dólares del petróleo que será extraído en sus tierras deberían en primer lugar ser empleados en atender a sus necesidades, mejorando su calidad de vida. Esto es salud, agua potable, ayuda para la agricultura, mejor vivienda. Entonces quizá los indígenas aceptarían de buen grado la extracción de "su petróleo".
Señores políticos, intelectuales, medios de comunicación, levanten su voz. No permitan que Correa siga manejando el país a su voluntad. Hace y deshace y todos callan. Callan ante tanto insulto como a los estudiantes de la Universidad Católica de Guayaquil, o a Verónica Acosta que dijo ser prima de su coidiario y amigo Alberto Acosta. Correa ordenó "agarren a esa loca" . Y tantos otros calificativos como "gordita horrorosa, vieja pelucona" etc, etc. ¿Por qué guarda tanto odio? ¿Por qué todos callan?
Confío que en Ecuador se oiga una voz de oposición inteligente, enégica, que se enmarque dentro de lo que entendemos como democracia. Un voz fuerte y segura, y no como un susurro que apenas se deja oir, porque entonces será como una voz en el desiertro.




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