Estamos a las puertas de un nuevo proceso electoral para elegir presidente del Ecuador. La pregunta inmediata es ¿seguirá Correa gastando millones de dólares en su nueva campaña para reelegirse Presidente del Ecuador?
Todos sabemos que el Emperador, perdón, el señor Presidente, sigue en campaña permanente. Indiscutiblemente que ya no cuenta con el enorme ingreso derivado del petróleo, caído en menos por la baja en el costo por barril. Sin embargo no vemos que baje los gastos fiscales y en especial los electorales.
Creemos firmemente que Ecuador debe volver su mirada hacia la producción. El gobierno de Correa debe incentivar la actividad productiva hoy venida en menos. Ganó su política que encierra el SI. Seguir en campaña permanente es completamente negativo. Es fomentar la poca o ninguna capacidad de concentración en los verdaderos problemas del pueblo: falta de trabajo, de seguridad en casi todas las ciudades.
Pienso la mejor manera de ganar votos, y "hacer campaña" y ganarse la reeleción en forma limpia es trabajando con el pueblo y para el pueblo. Uno de los pilares de los pueblos es la educación, que necesariamente está enlazada al progreso individual y colectivo. La educación lleva al individuo a mejorar no solamente su economía personal, sino también la economía de la Nación. Mientras más preparada esté una persona, alcanzará puestos mejor remunerados.
Sería injusto que Correa siga enfocándose en su campaña política. Hay mucho que hacer por el pueblo. Crear fuentes de trabajo, no solamente que mejorará la capacidad económica del individuo, sino que bajará el índice de criminalidad, puesto que toda esa inmensa masa de desocupados, fortalecerán la calidad de vida.
El Gobierno no debe desestimar la crisis económica a nivel mundial. Las declaraciones del Presidente Correa, que hoy dice una cosa para mañana contradecirse, crea temor e incertidumbre. Indudablemente en este medio no habrá inversiones de capitales extranjeros ni creación de más trabajos para el pueblo ecuatoriano.
Y lo más grave es que si continúa igual ritmo de gasto el déficit a nivel gubernamental, según datos de el Observatorio Fiscal ascendería a cerca de USD 6.000 millones. Un cifra alarmante para la economía del Ecuador.
Al crear fuentes de trabajo, mejorando además la educación, sería un camino viable para disminuir los subsidios al gas y gasolina. Los tan criticados subsidios a la gente sin recursos económicos. Todos estos recursos tomados sin ninguna ética por Correa, fué -y todos lo sabemos- únicamente para ganar las eleciones en el Referendum.
Llegó la hora cero. Presidente Correa no siga con el despilfarro, gastando hoy a manos llenas sin ningún control, única y exclusivamente con su meta de alcanzar su reeleción como Presidente. Deje de lado la demagogia. Actúe sensatamente y usted que dice ser un economista, cuídese de no seguir hipotecando el futuro de nuestra Patria.




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